Entrevista Linde Guzmán

Por 21 septiembre, 2021 Noticias

UN CAMINO DE APRENDIZAJE EN LA FUNDACIÓN

 

 

El yoga fue la puerta de entrada que permitió a Linde Guzmán conocer la labor de Fundación Betania. “Llegué como voluntaria a hacer clases de yoga. Comencé a conocer a las beneficiarias de la Fundación y la labor que acá se desarrollaba. Para ese entonces, el año 2015, el equipo de trabajo era más pequeño y había mucho por hacer”.

Linde rápidamente se involucró con el espíritu de la Fundación y se fue encariñando con las chicas. “Recuerdo que un día  Paty me comentó que una persona que hacía Flores de Bach le había dejado una maletín y que no sabía qué hacer con este. Se acercó a preguntarme y ahí le comenté que yo tenía conocimientos de este ámbito. Fue así como también comencé  a hacer terapias, a lo que se sumó tiempo después labores administrativas”.

Para el año  2019, Linde se trasladó al norte y al año siguiente regresó a la región de Valparaíso. Decidió postular a un trabajo para lo cual pidió a Paty una carta  de recomendación. Fue la instancia para que se le invitara a regresar, y es así que en junio de este año, la Fundación la tuvo de regreso.

“Me gusta mucho el trabajo que acá desempeño. Cada chica me ha mostrado cosas que antes no veía. He aprendido a entenderlas sin  juzgarlas.  Comprendí que yo también me descubro en otro y a respetar la experiencia en su totalidad. Conocí las potencialidades de cada una desde el respeto y a entender que cada una de ellas también son parte de mi”.

Una linda reflexión para una profesional que ha volcado no solo su tiempo y compromiso con la Fundación, sino también se ha entregado en lo humano, abriendo ese espacio en donde todas las mujeres merecen ser escuchadas.

 

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